CURSO DE VENTAS  |  Módulo 1: Definiendo a tu cliente ideal

¡Hola, Partner!

Te presento nuestro modulo de curso de ventas, en donde cada jueves iremos subiendo diferentes estrategias y/o técnicas de ventas al blog, para que constantemente puedas ir aprendiendo y aplicándolo. El objetivo es ampliar nuestra mente y nunca dejar de aprender.

ahí vamos...

Definiendo A Tu Cliente Ideal


1. Cómo encontrar a tu cliente ideal

El cliente es la persona más importante de tu emprendimiento, y por eso tus esfuerzos deben enfocarse en satisfacer sus necesidades. Siempre tenemos que tener claro que dependemos de nuestros clientes, porque si no están satisfechos no compran, y si no compran sonamos. 

Y por el contrario, si los clientes están satisfechos con lo que compraron y con la forma en que los atendimos, seguirán comprando, probarán otros productos nuestros, y nos recomendarán a sus contactos. Eso es lo que hace que nuestro emprendimiento crezca.

Por ejemplo: si le das un excelente servicio a tu cliente, le muestras los diferentes productos que ofrecemos, le explicas claramente las diferencias con los productos de la competencia, le recomiendas los trutos cortos y largos, lo más probable es que vuelva a preguntarte por otros productos (ya que notará la diferencia con los otros del mercado), pasará la voz a sus conocidos, y así irás aumentando tu número de clientes.

Para que los productos o servicios sean capaces de cubrir las necesidades, debes conocer bien a tu público objetivo. Es decir, las personas que se van a interesar por sus productos y que realizarán la compra. De esa manera puedes destinar todos tus recursos a ofrecer lo que sabes que necesitan, y aplicar técnicas de ventas efectivas.

Por ejemplo: no le ofrezcas nuestros productos a una persona soltera que vive con sus padres (a menos que sea quien hace compras de la casa): enfócate en personas que se interesan en la alimentación saludable y de calidad.

De todas maneras, lo más importante es que analices cuáles son los tipos de personas con los cuales te va mejor. Así puedes empezar a clasificarlos según factores sociales, económicos, culturales, de edad, género, estilo de vida, barrio u otros criterios. 

Por ejemplo: descubriste que muchos de tus clientes son miembros de un club de tenis; podrías conseguirte el contacto de otros miembros de ese club (porque parece probable que ellos también se interesen) para ofrecerles vuestros productos.

Cuando hayas encontrado tu cliente potencial, el centro debe ser la creación de técnicas de ventas efectivas centradas en esos clientes particulares.

Por ejemplo: el segmento de mercado de McDonald’s son los públicos de entre 14 y 25 años, y padres jóvenes con niños entre 2 y 8 años, que buscan un lugar entretenido y divertido dónde comer.

 

2. Ordénate: ten siempre objetivos claros y no te alejes de ellos

Fíjate acciones diarias y semanales: “Tengo que realizar 12 llamadas a esta lista de clientes cada día, y mandar 50 WhatsApp cada semana”. En ventas los resultados son la consecuencia del trabajo bien hecho, por eso tienes que imponerte tu propia disciplina.

Por ejemplo: la mejor estrategia consiste en ir aumentando gradualmente tus objetivos. Procura siempre que sean ambiciosos, que te impongan un esfuerzo, pero al mismo tiempo que sean realistas: si te impones objetivos imposibles de cumplir vas a terminar frustrándote, y ser Partner va a dejar de ser entretenido. Ni tú ni nosotros queremos eso.

Si apuntas a la nada, lo más probable es que aciertes, pero el premio es nada. Las ventas son siempre la consecuencia de un trabajo bien hecho así que, aunque el verdadero objetivo sea vender, tienes que traducir el objetivo a ritmos y tipos de trabajo.

Los objetivos son el termómetro que indica si estamos trabajando en el camino adecuado. Y son un excelente motor de motivación, porque permite fijar en cada periodo (semana, mes, o lo que fuera) la dirección clara y concreta de hacia dónde vamos y qué queremos conseguir.

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